Presentación del libro
“Ningún Pibe nace Chorro”
La gorra esconde algo más que un poco de pelo
A sala llena se presentó, el domingo 6 de mayo, en la Feria Internacional del Libro, la publicación “Ningún Pibe Nace Chorro”. Este libro fue realizado por integrantes del Movimiento Sur, Jóvenes de Pie y del Instituto de investigación social, económica y política (ISEPCI). La presentación se realizó en la sala Alfonsina Storni y contó con la participación de Victoria Donda, Diputada Nacional por Libres del Sur, Vanesa Orieta (hermana de Luciano Arruga), Carlos “El Perro” Santillán, Daniela Gasparini (Vicepresidenta de la Federación Universitaria de Buenos Aires) y Lucia Bianchi (ISEPCI).
Hablando de historia, Lucía Bianchi, una de las coordinadoras
del proyecto, remarcó que este libro es un relato que intenta ubicar esas
historias de los jóvenes en un contexto y de esa manera deconstruir el discurso
hegemónico que desde los grupos de poder los intentan encasillar produciendo
etiquetas en forma de prejuicios y acciones. Se busca retratar las prácticas de
resistencia, participación y organización de estos jóvenes por su futuro. También
explicó que esta publicación surgió como resultado de talleres de capacitación
con jóvenes que se dieron en distintos barrios de Capital y Gran Buenos Aires.
En esos encuentros participaron integrantes del Movimiento Sur y Jóvenes de Pie
y se abordaron temas como la criminalización, discriminación y estigmatización
que sufren los jóvenes de esos barrios.
Daniela Gasparini del Movimiento Universitario Sur y vicepresidenta
de la FUBA, contó las experiencias que vienen realizando desde la universidad a
partir de estos talleres y con la educación popular como método. Con respecto
al libro remarcó que “es un relato de
construcción colectiva que intenta quebrar un discurso hegemónico y
desnaturalizar prácticas y etiquetas que el sistema y los grupos de poder han
utilizado para fragmentar a la juventud, ya que ella es la que debe
protagonizar en unidad los cambios en la sociedad como siempre lo ha hecho”
Luego fue el turno de Vanesa Orieta, la hermana de Luciano
Arruga, desaparecido hace tres años luego de haber sido detenido en un destacamento
de Lomas del Mirador. Sentada en el medio del panel y con mucha madurez y
presencia comentó, con fortaleza, la historia de la desaparición de su hermano
y el parecido con la manera en que se accionaba en los 70 “A mi hermano, un niño en ese entonces de 16 años, lo detuvieron sin
saber por qué, como a muchos pibes en estos barrios, lo torturaron en la
comisaría y lo desaparecieron”. También consideró una burla que “todavía
aparece entre la lista de niños perdidos, eso es intencional”. En la
actualidad la causa no está siendo tratada por el Poder Judicial y los ocho
policías que estaban comprometidos siguen en libertad. Al finalizar dio una
crítica a la sociedad ya que Luciano Arruga “fue
catalogado no solo como un pibe chorro para la policía, sino también para la
sociedad y para los medios. Hoy sigue muy arraigada la discriminación en toda
la sociedad, ello se ve cuando nos cruzamos de calle al ver un pibe morocho con
gorrita y con ‘llantas’, lo que no vemos es la historia que hay atrás, una
historia con vidas tristes. Es muy
peligroso naturalizar que pase esto y que toleremos como sociedad que estén
desapareciendo pibes”
Emocionado por el testimonio de
Vanesa al decir que “en la voz de ella se
escucharon las de los miles de Luciano Arruga”, Carlos “El Perro” Santillan, presentado por Lucía Bianchi como “uno de los que representa la lucha y
resistencia de los sectores populares”, recordó cómo los jóvenes siempre
han sido protagonistas de luchas populares en nuestro país, tomando como
ejemplo los primeros piquetes de Cultral Co y el levantamiento en Jujuy donde
murieron dos compañeros suyos la organización social Tupaj
Katari. Considera fundamental el rol de la juventud en el cuestionamiento a las
clases dominantes ya que “el poder se dio
cuenta a lo largo de la historia la potencialidad de la unión de los jóvenes
contra sus intereses, por lo que se decidió a fragmentarla desde el
neoliberalismo”. Señaló que dos de los problemas más grandes que atacan
a la juventud en los barrios son el paco, introducida desde el 2001 en complicidad
con los políticos y la policía, y el gatillo facil “contra la juventud de gorra”.
En su opinión, el libro “refleja como los jóvenes intentan volver a
empezar, luego de ser excluidos de un sistema que no los quiere. Esa inclusión
llega desde la búsqueda de la manera de expresar lo que viven, sufren y sienten
a partir de la organización. Esas palabras de los jóvenes, nos da esperanza de
revolución”.
El cierre estuvo a cargo de la
Diputada nacional Victoria Donda,
quien empezó recordando cómo conoció a Vanesa Orieta y al “Perro” Santillán.
Luego continuó con el paralelismo con los años de la dictadura en algunos
aspectos, como las “desaparecidas en
democracia: Mujeres, niños y adolescentes secuestradas para ser explotadas
sexualmente”. Volviendo a los debates sobre la juventud, la diputada por
Libres del Sur diferenció el tratamiento que se da en los medios de una
juventud “teen angel” y otra que es la que muestran peleandose a la salida de
los boliches. “En el medio no hay nada,
la que hace jornadas solidarias, la que milita, la que va al barrio parece
invisible”, remarcó. Con respecto a la baja de la edad de la imputabilidad sostuvo
que “el pibe que roba un auto a punta de
pistola no lo hace para salir con la novia de vacaciones, lo hace para venderlo
a un desarmadero. Ahora bien, ¿quién le dio el arma al chico, quien permite que
exista ese desarmadero seguramente ilegal, quien controla que no se vendan esos
repuestos en la calle warner? Todos adultos, todos con responsabilidad
política. Los jóvenes no son peligrosos, sino que están en peligro”
Terminada la charla se dieron
lugar a dos preguntas, que finalmente fueron comentarios, luego todos se
pararon y fueron vaciando la sala, algunos con el libro bajo el brazo. El que
tardó más en irse fue el Perro Santillán, quien se quedó guardando sus apuntes
y acomodándose la gorra, esa que en su cabeza sin pelo hacía juego con su
historia, como también pero con una historia distinta, le combinó a Luciano
Arruga con un destino que parece ser el que tienen configurado los 300 jóvenes
como él que desaparecen y mueren por año en todo el país víctima del gatillo
fácil.